Los 2 errores más clásicos al querer experimentar ideas nuevas

Los 2 errores más clásicos al querer experimentar ideas nuevas


Con el desarrollo de los modelos Agile, Lean start up o Design Thinking ha tomado más importancia el concepto de experimentos. En todos estos modelos queda claro que después de concretar las ideas, hay que hacer pilotos y pruebas.

Pero en la práctica veo que las empresas cometen 2 errores principales:

1. Algunas todavía piensan que preguntar la opinión sobre ideas nuevas funciona.

Y se equivocan: montar un Focus Group o un estudio clásico para preguntar a la gente (ya sean usuarios, clientes externos/internos o stakeholders) si una idea novedosa les parece bien o no lleva a dos tipos de diagnósticos equivocados:

. el falso positivo: imaginemos que preguntamos a la gente qué les parece una mochila para el portátil con un panel solar que permite cargarlo. Es evidente que la mayoría contestará: “que chulo, la idea me parece muy interesante”

Este producto existe desde hace años y ¿cuántas mochilas de éstas habéis visto a vuestro alrededor?

. el falso negativo: imaginémonos preguntando antes de que existiera Uber: ¿Qué te parece la idea de usar el coche de una persona cualquiera en vez del taxi? Respuesta más obvia: “no entraría en el coche de alguien que no conozco”. O si hubiéramos preguntado antes de que existiera Airbnb “¿qué te parece la idea de dejar tu casa a otros o de dormir en casas de particulares cuando viajas”. Respuesta probable: “no dejaría nunca mi casa a gente que no conozco…”

Asumamos esto cuanto antes: ¡sobre ideas nuevas, preguntar no funciona!

Como dice Nassim Taleb en su libro Skin in the game, para tener una respuesta válida la gente tiene que poner “skin in the game”, es decir poner algo sobre la mesa que sea más que una opinión o jugarse algo.

Puede ser, por orden de nivel de implicación: hacer clic en un banner para ver de qué se trata, dejar mi mail para que me manden información, dedicar 30 minutos para asistir a un webinar de presentación, dejar una paga y señal para cuando esté disponible a cambio de un descuento…

Es lo que hicieron con las mochilas con paneles solares: durante un tiempo en Facebook podíamos encontrar banners con mochilas muy similares, pero algunas destacaban su seguridad, otras su capacidad, otras su diseño, otras la carga con panel solar… Mirando dónde clicaba la gente les daba una información más valida que preguntando. Y sin necesidad de fabricarlas de verdad: un diseño bastaba para testar. Parece que el panel solar no fue el más clicado…

2. La confusión entre experimentos para validar y experimentos para explorar y aprender

Alberto Savoya lo resume en una frase: “Be sure you have the right IT before doing IT right” (Asegúrate de tener lo correcto antes de hacerlo correctamente)

La única manera de saber si una idea nueva, de cualquier tipo, puede funcionar será probando y no pasando más horas discutiendo delante de un PowerPoint en una sala de reuniones…

Eso sí, ¡el experimento con gaseosa!: la probabilidad de que una idea nueva, sobre todo si es rupturista, no funcione bien, como mínimo a la primera, es muy alta. Por eso tenemos que empezar con experimentos rápidos y baratos que permiten fallar sin consecuencias pero con aprendizaje.

Savoya llama PREtotipo al experimento para explorar y aprender, para diferenciarlo del prototipo que sirve para validar. Un MVP (producto mínimo viable), término muy utilizado en start ups, es un PROtotipo y no un PREtotipo. Y por eso no puede ser el primer experimento…

Tenemos que empezar con cosas muy básicas, muchas veces simulaciones o fakes. En vez de pensar “¿cómo podría testar esta idea?”, y llegar a la conclusión de que necesito cosas ya avanzadas para hacerlo bien, tendríamos que pensar: si tuviera 2 días (o 2 horas) y 500€ para testar, ¿qué podría hacer? Por ejemplo, los banners de Facebook de las mochilas, que no habrán costado más de una hora de diseño y unos pocos dólares en publicidad…

Existen muchos tipos de PREtotipos, en función de las asunciones o dudas que queremos testar: puerta falsa, turco mecánico, pinocho, fachada, infiltrado… para citar algunos.

Y algo muy importante hoy: muchos se pueden hacer de manera digital, en remoto.

De hecho, con el Covid será más fácil convencer a las empresas de no empezar con pilotos caros y complicados, porque no tienen ni el dinero ni la posibilidad de hacerlo físicamente.

¡Es el momento de integrar en nuestros procesos el PREtotipo y de sistematizar los experimentos rápidos y baratos!

Philippe Delespesse, Socio Director Inteligencia Creativa y Binnakle Innovation Games

P.S.: con mi amigo Josep Lluis Sanchez Brugarola (https://www.linkedin.com/in/josep-lluis-sanchez-brugarola-4a355b6/), socio director de Protoplay y especialista en experimentos, hemos desarrollado un curso online para profundizar sobre el tema, con ejemplos de los diferentes tipos de prototipos, prácticas y consejos para integrar el pretotipo en nuestros procesos. ¡No dudéis en escribirnos! delespesse@inteligenciacreativa.com